RIVERO, Daniel García. Arqueología y evolución. A la búsqueda de filogenias culturales. [Sn]: Universidad de Sevilla, 2013. 232p. Resenha de: BORRERO, Luis Alberto. Arqueología, Buenos Aires, v.20, n.1, p.151-152, 2014.

El libro que ha escrito Daniel García Rivero es un verdadero tour de force de arqueología evolutiva. Entre otras cosas, es un libro que aspira a cubrir el vacío que experimentan los profesores que buscan un texto que resuma la evidencia sobre filogenias culturales. ¿qué son?, ¿cómo es posible estudiarlas? ¿para qué sirve estudiarlas? Ese es un objetivo brillantemente alcanzado, pero no es el único.

El autor se ha preocupado de resumir los antecedentes pertinentes, presentando una visión histórica del tema. Obviamente presenta los exhaustivos estudios biológicos, aunque los principales desarrollos se refieren a los campos de la lingüística, la antropología y la arqueología. De todas maneras, la atención está siempre enfocada en esta última disciplina.

Una base importante es que el libro está construido sobre un rechazo al modelo lamarckiano de transmisión cultural. Ya desde el prólogo se llega a una lógica conclusión al sostener que la selección natural trabaja contra el pensamiento darwinista, razón por la que “la mentalidad lamarckiana se pavonea por los departamentos universitarios como Gilgamesh por la amurallada Uruk” (p. 2).

Esta realidad marca la dirección que toma el libro, al mantener con decisión un rechazo a la prevalencia de respuestas políticamente correctas que, en manos de científicos, equivalen a hacer concesiones. Sin concesiones, entonces, busca construir un aparato metodológico capaz de lidiar con el cambio en el largo plazo.

Es muy convincente su crítica a la difundida noción de que las intenciones humanas dirigen los resultados. Afortunadamente no está solo en esto. Recientemente, al reevaluar el tiempo que le tomó al maíz transformarse en un recurso alimenticio efectivo,Webster ha destacado convincentemente que “We should never imagine that the final products of a human selection process necessarily tell us much about the behaviors or intentions of ancient people who manipulated plants” [Nunca debemos imaginar que los productos finales del proceso de selección humana nos dicen necesariamente mucho acerca de las conductas o las intenciones de la gente del pasado que manipuló las plantas] (Webster 2011: 93). Los ejemplos de resultados probablemente inesperados abundan en los registros históricos y arqueológicos.

Todo esto deja la intencionalidad humana en el suficientemente importante nicho de generadora de variación.

Por otra parte García Rivero destaca la importancia de la discusión sobre la transmisión horizontal y el conundrum tantas veces planteado por Eldredge al estudiar la filogenia de las trompetas (ver Tëmkin y Eldredge 2007), u otros tantos autores con ejemplos parecidos. Claramente la transmisión horizontal, además de mostrar también patrones de estabilidad (Eldredge 2011: 367), nunca ha sido tan poderosa. Como han mostrado Greenhill y colaboradores al simular préstamos horizontales en la evolución linguística, “Our results demonstrate that realistic levels of reticulation between cultures do not invalidate a phylogenetic approach to cultural and linguistic evolution” [Nuestros resultados demuestran que niveles realistas de reticulación entre culturas no invalidan un acercaArqueología 20 (1): 151-152| 2014 152 miento filogenético a la evolución cultural y lingüística] (Greenhill et al. 2009: 2299).

Por otra parte, existen variados límites en las condiciones en que aplica la transmisión horizontal (Mace y Jordan 2011; VanPool y Savage 2010).

Por supuesto, el núcleo del libro es una discusión sobre escuelas taxonómicas, técnicas y métodos filogenéticos. Muy honestamente se resumen las críticas al enfoque que defiende este libro, lo que permite una mejor evaluación de su alcance. A lo largo del texto el acento está puesto, creo que en forma correcta, en la metodología. Hacia el final se presentan ejemplos variados, que combinan sofisticación metodológica con resultados concretos. Estos ejemplos claramente muestran la utilidad de este acercamiento y subrayan la importancia de la filogenética como aparato generador de buenas hipótesis.

En pocas palabras, más allá de los obvios investigadores interesados en la aplicación de la teoría de la evolución en arqueología, se trata de una obra imprescindible para todos aquellos arqueólogos interesados en el estudio del largo plazo. Aunque difieran las metodologías, los problemas creados por nuestra comprensión de la transmisión cultural trascienden las barreras teóricas.

Referências

ELDREDGE, N. 2011 Paleontology and cornets: Thoughts on material cultural evolution. Evolution: Education and Outreach 4: 364-373.

GREENHILL, S. J., T. E. CURRIE y R. D. GRAY 2009 Does horizontal transmission invalidate cultural phylogenies? Proceedings of theRoyal Society, Biological Sciences 276(1665): 2299-2306.

MACE, R. y F. M. JORDAN 2011 Macro-evolutionary studies of cultural diversity: A review of empirical studies of cultural transmission and cultural adaptation. Philosophical Transactions Royal Society B 366: 402-411.

TËMKIN, I. y N. ELDREDGE 2007 Phylogenetics and material cultural evolution. Current Anthropology 48 (1): 146-153.

VANPOOL, T. L. y C. SAVAGE 2010 War, women, and religion: The spread of Salado Polychrome in the American Southwest. En Innovation in Cultural Systems: Contributions from Evolutionary Anthropology, editado por M. J. O’Brien y S. J. Shennan, pp. 251-265. Massachusetts Institute of Technology, Cambridge.

WEBSTER, D. L. 2011 Backward bottlenecks.Current Anthropology 52 (1): 77-104.

Luis alberto borrero – CONICET Instituto Interdisciplinario de Histo ria y Ciencias Humanas Saavedra 15, piso 5 (CP 1039) Buenos Aires, Argentina. E-mail: [email protected]

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