Soberanías fronterizas. Estados y capital en la colonización de Patagonia (Argentina y Chile, 1830-1922) | Albert Harambour

Filosofia e Historia da Biologia 14 colonización de Patagonia
Soberanías fronterizas | Detalhe de capa |

SCOTT The common wind 18 colonización de PatagoniaUno de los rasgos comunes en la historiografia sobre los procesos poscoloniales de formacion nacional en America Latina ha sido la nocion de la soberania como una fuerza civilizatoria encarnada en el estado,1 el cual se ha asumido a su vez como un aparato que se expande siguiendo una trayectoria centrifuga, absorbiendo gradualmente territorios y poblaciones por fuera de su control o resistentes al mismo. En esta lectura, el fracaso o exito de los estados se ha concebido frecuentemente como un efecto de su capacidad —o incapacidad— de extender su poder a la totalidad del territorio bajo su jurisdiccion, y de construir y sostener en el tiempo una identidad politica homogenea.

En contravia de esta nocion, Soberanías fronterizas. Estados y capital en la colonización de Patagonia (Argentina y Chile, 1830-1922) desplaza la atencion hacia los margenes del estado como epicentro que permite desentranar sus mitos fundacionales, logicas y efectos espaciotemporales. En un trabajo solido, sustentando en una variedad amplia de fuentes primarias, Alberto Harambour examina criticamente las dinamicas de expansion capitalista y construccion estatal en la Patagonia argentina y chilena durante el siglo xix y comienzos del xx.

Tres aspectos o elementos centrales de esta historia, de los cuales se derivan los principales aportes del trabajo, atraviesan los cuatro capitulos que conforman el libro. El primero tiene que ver con la continuidad entre la vision colonial y poscolonial (republicana) del espacio patagonico, y la manera en que esta vision se tradujo en ciertas logicas de control social y apropiacion territorial de este espacio. Esta continuidad, que Harambour define como “colonialismo poscolonial” (p. 97), se caracterizo en la Patagonia por la normalizacion de representaciones totalizantes del territorio y su poblacion originaria, asi como en su posterior materializacion en practicas juridicas y politicas de integracion nacional. De esta manera, las descripciones a lo largo de tres siglos de cronistas, viajeros y agentes estatales de la Patagonia, como un extenso espacio “vacio” y “salvaje”, terminarian por constituir no un obstaculo o barrera sino, por el contrario, una condicion de posibilidad para su posterior apropiacion en manos de colonos nacionales y extranjeros. La distincion cronologica de dos periodos relativamente bien definidos en la historia de la region, uno desde comienzos del siglo xix hasta 1880 —caracterizado por la presencia escasa del estado central— y otro a partir de esta decada —cuando se inicia un rapido proceso de expansion capitalista mediante el modelo de la estancia ovejera—, no establece entonces una ruptura sino, precisamente, el vinculo inexorable entre su asimilacion simbolica y material al orden estatal.

Entre los hitos que mejor ilustran esta relacion de continuidad esta la emergencia de los “Territorios nacionales” en Argentina o “Territorios de colonizacion” en Chile, figuras juridicas a traves de las cuales se incorporo la region patagonica de uno y otro lado al orden hegemonico del estado. La proliferacion de figuras analogas en otras naciones del continente, especialmente aquellas con territorios considerados ingobernables por su lejania y extension, da luz sobre la importancia de la “excepcionalidad” inherente a los margenes o fronteras internas en la imposicion y perpetuacion del ya mencionado colonialismo poscolonial. En la Patagonia, como bien lo ilustra el autor, esta figura se tradujo en la anulacion indefinida de los derechos de una gran parte de su poblacion (cuando no en su aniquilamiento), como una condicion sine qua non para su “pacificacion” y “civilizacion”. De este modo, las ficciones coloniales del “caos” y “barbarie” en torno a la frontera patagonica fueron instrumentales en la consolidacion de un orden nacional y local basado en jerarquias de clase y raza.

El segundo elemento vincula la condicion de excepcionalidad de la region patagonica con el ejercicio de lo que Harambour denomina “soberanias fronterizas” (pp. 18-24). El uso del termino en plural situa el concepto de soberania mas alla de la esfera estatal, haciendo enfasis en la existencia de territorialidades antagonicas. El termino confronta asi la idea de una soberania que se expande sobre un espacio ahistorico o, en consonancia con su representacion dominante, sobre una “tierra de nadie”. Por el contrario, sugiere que la soberania estatal se impone por medio de la expropiacion violenta de soberanias sociales previas, y se legitima politica y moralmente en la excepcionalidad del espacio que las alberga.

Por otra parte, el enfasis en formas de soberania fronterizas (en oposicion a soberanias estado-centricas) alude a un argumento central del trabajo, el cual sostiene que el proceso de construccion estatal surge en buena medida de practicas y relaciones de poder que emanan de sus margenes, y de actores que no necesariamente se circunscriben a la orbita del estado. Esta historia, narrada en detalle en los capitulos 3 y 4, da cuenta de la manera en que a lo largo y ancho de la Patagonia los estados nacionales y el capital extranjero se configuraron como dos soberanias de limites difusos, ejercidas mediante relaciones de parentesco, privilegio social y violencia racial.

Esta coproduccion de soberanias, materializada en el modelo de la estancia ovejera, constituye un tercer elemento que permite al autor abordar el imperialismo y el colonialismo poscolonial como dos procesos mutuamente constituidos, a traves de los cuales la Patagonia transito, en sus palabras, de un “espacio conceptuado como vacio a espacio vaciado de sus habitantes originarios y cruzado por las rectas de la gran propiedad” (p. 204). Asimismo, le permite confrontar los relatos historiograficos de pioneros y prohombres nacionales, y enmarcar las disputas sociales y territoriales de dicho espacio en una historia universal y de larga duracion de acumulacion por despojo.

Asi como los procesos de acumulacion originaria por despojo se arraigan en lugares, practicas y sujetos concretos, Soberanías fronterizas documenta a fondo los procesos y actores que confluyeron en la transformacion de la Patagonia: contingentes de ovejas y colonos extranjeros y nacionales, marginalizacion y exterminio de la poblacion indigena y, de la mano de estos, la multiplicacion de concesiones y titulaciones, muchas veces fraudulentas, de millones de hectareas de tierra, posibles gracias a los vinculos de parentesco y conveniencia entre latifundistas, comerciantes, politicos y funcionarios publicos.

Un aspecto que se echa de menos en esta historia es un analisis del papel de los cambios tecnologicos y de los actores no humanos en la transformacion de la region. En especifico, una discusion sobre la confluencia de la introduccion y difusion masiva del alambre de puas y la oveja en relacion con sus efectos socioecologicos, asi como los impactos de estas tecnologias de control socioespacial en el paisaje patagonico, ampliaria el espectro de actores, que en el trabajo se limita principalmente a agentes humanos. Algunas preguntas que surgen en este sentido, y que podrian abordarse en esa discusion son: .Como transformo la “soberania ovina” (p. 92) las visiones y practicas sobre la “naturaleza” patagonica? .Como se expresaron esas nuevas visiones y practicas en cambios del paisaje? .De que manera se incorporaron en los procesos de acumulacion y circulacion del capital al interior de la region y entre esta y las metropolis (pos)coloniales? Pese a que esta discusion enriqueceria la historia de la que se ocupa el autor, su ausencia no le resta merito alguno a su trabajo, el cual constituye una contribucion muy valiosa tanto al campo de los estudios regionales como a la discusion historiografica sobre los procesos de construccion nacional en America Latina. Igualmente, se trata de un libro que plantea al lector, sin que sea su proposito explicito, reflexiones profundas sobre la persistencia global de fronteras de acumulacion capitalista por la via del despojo social y ambiental.

Nota.

1. Por preferencia del autor, el termino “estado” se deja en minuscula.


Resenhista

Simón Uribe – Universidad del Rosario. Bogotá, Colombia. E-mail: [email protected]


Referências desta resenha

HARAMBOUR, Albert. Soberanías fronterizas. Estados y capital en la colonización de Patagonia (Argentina y Chile, 1830-1922). Valdivia: Universidad Austral de Chile, 2019. 328p. Resenha de: URIBE, Simón. Anuario Colombiano de Historia Social y de la Cultura. Bogotá, v.48, n.1, ene./jun. 2021. Acessar publicação original [IF].


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