El aprendizaje basado en problemas. Un enfoque investigativo – BARELL (A-RDH)

BARELL, John. El aprendizaje basado en problemas. Un enfoque investigativo. Sn.: Editorial Manantial, 1999. Resenha de: SILVA, David Aceituno. El aprendizaje basado en problemas y la enseñanza de la historia: una oportunidad para el estudiante, un desafío para el professor. Andamio – Revista de Didáctica de la Historia, Valparaíso, v.1, n.1, jul., p.133-136, 2014.

Cada semana los docentes se ven enfrentados a un gran reto, entusiasmar a sus estudiantes a aprender diversos contenidos de Historia, Ciencias Sociales y Geografía. Parece una tarea fácil pero desde el primer momento queda patente que el interés por conocer algún hecho acontecido hace varios lustros es más bien escaso, esto hace que la tarea de generar aprendizajes más profundos, como buscar las explicaciones o comprender los procesos que se “esconden” detrás de los datos y las fuentes, sea casi una batalla aún más ardua.

Es evidente que no existen recetas ideales para hacer que los estudiantes hagan un “salto cualitativo” en sus aprendizajes, pero de vez en cuando surgen propuestas lo suficientemente flexibles y bien diseñadas como para que el docente pueda recogerlas e incorporarlas a su “cinturón de herramientas”.

Este es el caso del Aprendizaje Basado en Problemas (ABP) que nos propone el profesor de la Universidad de Montclair State, John Barell en su libro “El Aprendizaje Basado en Problemas.

Un enfoque investigativo.” Su propuesta es la adaptación para el ámbito de la educación primaria y secundaria de lo que surgió en los años 60 y 70 en la escuela de medicina en la Universidad de Case Western Reserve en los Estados Unidos y en la Universidad de McMaster en Canadá, conocido como “Problem- Based Learning”.

Esta nueva estrategia de enseñanza buscaba mejorar la calidad de la educación médica y sus prácticas, reorientando el currículum desde uno basado en los contenidos, a uno que pusiera en el centro al estudiante y las respuestas que él daba a los problemas reales sobre los cuales los futuros médicos debían buscar soluciones.2 El libro es una guía práctica para que el docente pueda implementar de manera precisa y contextualizada el ABP en su aula. Su escrito consta de tres partes, la primera que denomina de “preparación” donde señala las características del aprendizaje basado en problemas y pone énfasis en que su propuesta persigue que el alumno se comprometa a fondo con la búsqueda del conocimiento en un contexto comunitario de aprendizaje donde el dialogo, la escucha mutua y la apertura a las opiniones divergentes son centrales.

En este primer apartado se centra fundamentalmente en la instalación de las estrategias de ABP, señalando ejemplos de sus implementación y diseño, que van desde reconocer los diversos niveles de pensamiento en que se sustenta el modelo, el necesario rediseño de las aulas, el quehacer docente, hasta qué características tendría una pregunta problematizadora.

En el segundo capítulo denominado “aplicación”, Barell explica las diversas modalidades en que se pueden ejecutar las estrategias de ABP dependiendo del contexto en que se desarrollen. Las tres modalidades propuestas son: aquellas aulas donde el docente dirige las investigación y las preguntas, otras donde se comparte la tarea entre el docente y los alumnos y por último aquellas aulas donde son los propios alumnos quienes deciden la investigación.

Por último, en su tercer capítulo denominado “evaluación” plantea tres modalidades de evaluación que podrían ser pertinentes a esta estrategia: las auténticas, alternativas y de desempeño. En los tres casos, se propone que la evaluación debe ser capaz de recoger información certera acerca de los desempeños de comprensión3, que en definitiva tienen que ver con el nivel de profundidad de lo aprendido y su calidad. La propuesta del autor es interesante porque plantea al lector, no sólo el uso de una nueva estrategia para su aula, sino que además propone reflexionar acerca de sus implementación entregando en cada capítulo hojas de trabajo, preguntas de análisis de lo leído y pausas de reflexión que ayudan a ir del texto al contexto y vicerversa, haciendo que este no sea un libro teórico más acerca del ABP.

Para el caso de la Enseñanza de la Historia, el libro puede resultar una oportunidad para desarrollar el pensamiento critico4 y promover la investigación histórica en el mundo escolar, donde el hacerse preguntas es una tarea básica.

Por otra parte, como la implementación de las estrategias de ABP puede ser progresiva resulta bastante pertinente su realización si lo que perseguimos es observar de manera evidente mejoras en la calidad del pensamiento de nuestros estudiantes.5 Para terminar debemos señalar que el real potencial del ABP está justamente en que no aísla al estudiante como el único aprendiz en el aula, sino que reconoce que para que estas estrategias funcionen deben convertirse tanto los docentes como sus alumnos en sujetos que aprenden. Como señala el mismo autor, el ABP “es un proceso que invita a docentes y alumnos a integrar fenómenos complejos, encontrar respuestas y aplicar lo que han aprendido.

Cuanto más los docentes y alumnos frecuenten estos caminos, más ricas serán sus vidas intelectuales y emocionales (…)”. Desde este punto de vista, la sala de clases puede volver a ser un espacio para los desafíos intelectuales de todos sus actores, un espacio que entrega oportunidades a los estudiantes para preguntar y preguntarse acerca de la Historia y para pensar y re-pensar la Historia por parte del docente.

Notas

2 MORALES, P. Y LANDA, V. (2004) “Aprendizaje basado en problemas” Theoria, Vol. 13. pp.145-157.

3 PERKINS, D. (1995) La escuela inteligente. Barcelona: Gedisa.

4 ASENSIO, F., GÓMEZ, M.L. y LÓPEZ, I. (2003) Pensamiento crítico en Historia. Íber. Didáctica de las Ciencias Sociales, Geografía e Historia, 37, pp. 111-125.

5 HERVÁS, J.M – MIRALLES, P. (2006) La importancia de enseñar a pensar en el aprendizaje de la Historia. Educar en el 2000. Revista de formación del profesorado. Murcia, N. 9, Marzo. p. 34-40; PAGÈS, J. (1997) La formación del pensamiento social. En BENEJAM, P. Y PAGÈS, J. (Coord.), Enseñar y aprender Ciencias Sociales, Geografía e Historia en la Educación Secundaria. Barcelona: Horsori, pp. 149-165.

[Referências]

MORALES, P. Y LANDA, V. (2004) “Aprendizaje basado en problemas” Theoria, Vol. 13. pp. 145-157.

PERKINS, D. (1995) La escuela inteligente. Barcelona: Gedisa.

ASENSIO, F., GÓMEZ, M.L. Y LÓPEZ, I. (2003) Pensamiento crítico en Historia. Íber. Didáctica de las Ciencias Sociales, Geografía e Historia, 37, pp. 111- 125.

HERVÁS, J.M – MIRALLES, P. (2006) La importancia de enseñar a pensar en el aprendizaje de la Historia. Educar en el 2000. Revista de formación del profesorado. Murcia, N. 9, Marzo. ; p. 34-40.

PAGÈS, J. (1997) La formación del pensamiento social. En BENEJAM, P. Y PAGÈS, J. (Coord.), Enseñar y aprender Ciencias Sociales, Geografía e Historia en la Educación Secundaria. Barcelona: Horsori, pp. 149-165.

David Aceituno Silva – Doctor en Didáctica de la Historia (Universidad de Valladolid), Profesor del Instituto de Historia, PUCV.

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