Luchas sociales, justicia contextual y dignidad de los pueblos | Ricardo Salas

En los últimos decenios, los países de América Latina, se han visto entrabados y conmovidos por la rápida y creciente dependencia de la economía global que restringe sus posibilidades de integración, cooperación regional y superación de sus democracias restringidas y deformadas por el neoliberalismo. Chile, aparece como la comunidad económica, social y cultural más vapuleada, desde que la dictadura civil-militar en 1973, impone por la fuerza un modelo de economía mercantil desregulado, basado en el extractivismo, la violencia a la naturaleza, la privatización de todas las aguas y de la mayoría de los medios de comunicación, seguridad social, salud, educación y la entrega de sus mejores territorios productivos, regidos por los tratados de libre comercio a favor de las empresas transnacionales. La obra que aquí presentamos, Luchas sociales, justicia contextual y dignidad de los pueblos, se propone contribuir a través de la filosofía y de pensadores de las ciencias sociales, con una visión crítica sobre la urgente tarea de trazar un destino digno en la recuperación de la identidad de los pueblos, incluidos por cierto a los indígenas, migrantes y minorías reprimidas por el neocolonialismo. La mayoría de los países están llegando al límite de lo soportable; las injusticias, inequidades y exclusiones, se van acumulando a riesgo de seguir sumando resistencias, revueltas y rebeliones sociales. Como lo señala Ricardo Salas, su organizador, este libro es una obra de carácter éticopolítica, principalmente focalizada a la situación actual de la zona del cono sur, sin excluir al resto del continente en su dimensión tercermundista. La hegemonía del capital por sobre cualquier otra lógica, hace cada día más insoportable continuar viviendo en medio de tantas asimetrías sociales y políticas. Es un libro de la contingencia o de la transición manipulada que deviene en permanencia… La obra incluye a 22 filósofos y científicos sociales, pertenecientes a Chile, Uruguay, Venezuela, España, Argentina, México, Colombia, Cuba, Bélgica, Ecuador, Brasil y Bolivia. Los nombres de los comunicadores, todos doctores y doctoras en sus respectivas líneas de investigación, son: Yamandú Acosta, Vladimir Aguilar, José Aguirre, Alcira Bonilla, Elisa Cruz, Alfredo Gómez, Pablo Guadarrama, Ana Gurrero, Sirio López, Marc Maesschalck, Federico Mare, Juan Paz y Niño, Jovino Pizzi, Sofía Reding, María Rezende, María Rubinelli, Ricardo Salas, Freddy Simbaya, Leonardo Tovar, Fidel Tubino, Jorge Viaña y Eduardo Vior. Sus colaboraciones, se pueden agrupar en los siguientes territorios y visiones según sus particulares controversias geopolíticas: tres artículos sobre América Latina en general; diez sobre la situación de países específicos focalizados en Haití, México, Colombia, Ecuador, Perú y en el trato degradante de los indígenas de Brasil y de los sectores sociales más empobrecidos y marginales; tres sobre los países analizados del cono sur; y seis trabajos referidos exclusivamente al paradigmático caso chileno, reflexionando y dando antecedentes sobre el impacto del neoliberalismo, la trascendencia de la dictadura, las movilizaciones y protestas que hicieron explosar la caldera social y política el 18 de octubre de 2019, donde el pueblo chileno ha opuesto la fuerza de su indignado despertar a la violencia del modelo económico administrado por el piñerismo.

Todos los trabajos incluidos, sin excepción, basados en “categorías sociohistóricas, permiten entender los fenómenos y proyectar la pluricausalidad”; observar cómo las elites imponen sus modelos fácticos y asimétricos en contra del mínimo y merecido bienestar de los pueblos. La realidad de los últimos lustros, se está o se sigue pensando desde la teoría de la dependencia, del pensamiento crítico, de la teología de la liberación, de las filosofías contextuales y de la memoria popular como reservorio de los anhelos y luchas anteriores a la Guerra Fría. Se aprecia que Nuestra América, no está dispuesta a seguir entregando y negociando su dignidad a la imposición del capitalismo salvaje. Los problemas más acuciantes, se expresan a través del debilitamiento progresivo de las democracias representativas, de las contradicciones de la herencia liberal de los tiempos de la independencia a inicios del siglo XIX, la urgencia de los cambios constitucionales, el problema del narcotráfico y sus vínculos con la política de la democracia burguesa, la desprotección de los Derechos Humanos y el tedio existencial que implica una vida doméstica de sobrevivencia y exclusión. El riguroso nivel analítico, conceptual e informativo de cada una de las comunicaciones, es el mejor testimonio que pueden dar quienes están preocupados, sensibilizados y muy lúcidos sobre el destino inmediato, y a largo plazo, de cada uno de los países de la región. Todas las comunicaciones aportan antecedentes y problemas sustantivos, no obstante, y dado el espacio reducido para una recensión, en esta ocasión destacamos las indagaciones y propuestas teóricas de Pablo Guadarrama, Los pueblos son como los volcanes ante la injusticia social. Plantea los trances de la gobernanza y de la participación de los pueblos, quién y cómo se orientan los cauces de las protestas en determinadas coyunturas. El rol de los intelectuales no deja de ser importante y nos recuerda, con Martí, si las ideas prenden en las masas, sus impulsos son imparables. Las necesidades no resueltas, sumadas a la violencia del sistema, son su “magma explosivo”. Determinar las causas de los fenómenos, es tan importante como evitar la dispersión de las reivindicaciones. Cuando el neoliberalismo llega al paroxismo del individualismo, es porque ha olvidado que los humanos somos seres sociales. Su “humanismo abstracto”, filantrópico, se opone al “humanismo práctico” (Marx), comprometido con el resguardo de la dignidad humana e interdependiente entre el hombre y la naturaleza.

Sirio López, en Sugerencias de la democracia ecomunitarista para revueltas populares actuales en América Latina, plantea cómo interpretar las protestas desde su ética y pensamiento. Hace una lectura sobre las causas de las protestas actuales en América del sur, los casos de Chile, Colombia, Ecuador y Bolivia; en este contexto, contribuye con su teoría de la democracia en perspectiva ecomunitarista e intercultural. Le da importancia al rol de los partidos, a la participación en redes, al liderazgo del “dirigir obedeciendo”, al cuidado de no burocratizar la participación popular, al manejo de las comunicaciones y de la educación sexual y socioambiental. Es una divisa del ecomunitarismo, “permitir la alfabetización filosófica y científica, enriquecida en los saberes indígenas”. Jovino Pizzi, en Un café filosófico, con el fin de pensar otra vez lo que ya hemos pensado, en su novedosa y conceptual organización del discurso filosófico, parte situando al lector en el libro de Sarah Bakewell En el café con los existencialistas, donde según leemos “filosofía, sensualidad y rebeldía caminan juntas”. Luego recuerda a Merlau Ponty en El filósofo y su sombra (1984), cuyo núcleo es “el pensar está para pensar lo que no ha sido pensado” e introduce la noción “propiocepción” para percibir algo que ya no se tiene o que ha sido amputado. A partir de este ángulo, hay que volver a definir qué es posdictadura, hambre de oro y desproporcionalidad de los bienes, cuál es el status de las religiones, la malignidad social, el rol de los intelectuales en una sociedad cruzada por el terrorismo y el narcotráfico. En efecto, “el intelectual debería revelar el diagnóstico de nuestro tiempo”. Eduardo Vior, en Sujetos populares en el cambio de época, nos sitúa en el alzamiento ecuatoriano de 2019, en la protesta de los últimos años del autoritarismo neoliberal en Chile, en el reciente golpe de Estado en Bolivia, en la sublevación del pueblo colombiano, en la enrarecida atmósfera y destino político de Brasil y en los resultados electorales de Argentina y Uruguay. Su percepción nos encamina a la importancia de la memoria como fuente de restitución de lo perdido. En esta perspectiva, concluye el libro, con el texto de Federico Marc, La primavera de Chile. Revuelta popular y estéticas callejeras. Es una descripción hermenéutica que provoca entusiasmo y curiosidad por el devenir (in)mediato. La expresión más gráfica para nombrar el primer efecto de la rebelión social, permite decir “Chile, el niño mimado del neoliberalismo, se fue a las pailas”, es decir, se desplomó como un castillo de naipes o un volantín cortado. La primera línea de la protesta urbana, la acción directa y ciberactiva, la encabezan los millenials y los centennials, jóvenes nacidos entre los 80 y los 90. Parte de su lenguaje es “el arte urgente e insurgente, la creación estética como presencia ínsita a los movimientos sociales emancipatorios”. Y agrega el filósofo Marc: el arte de la rabia y la protesta, el canto (revival), la calle como escenario, el mural y el grafiti, la protesta indígena katripache, la desmilitarización del Wallmapu; y jóvenes a torso desnudo hacen tremolar la wenufoye, la insignia del pueblo mapuche.


Resenhista

José Alberto de la Fuente


Referências desta Resenha

SALAS, Ricardo (Coord.). Luchas sociales, justicia contextual y dignidad de los pueblos. Santiago: Ariadna ediciones, 2020. Resenha de: FUENTE, José Alberto de la. Revista Izquierdas, 49, 2020. Acessar publicação original [DR/JF]

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